
BERLÍN, Alemania.- Con la tradición de los muralistas mexicanos como base, el pintor mexicano Bosco Sodi (1970) inauguró en Berlín un mural orgánico.
Se trata de una pared de 12 por 4 metros de un color azul marino que podría parecer la fotografía tridimensional aérea de un arrecife de coral.
La obra se llama Organic Blue y fue presentada en la galería Kai Hilgemann, perteneciente a un conjunto de galerías en el centro de Berlín donde acuden algunos de los más importantes coleccionistas, curadores y artistas.
Sodi utilizó su estilo de pintura orgánica para hacer esta obra de la que se habla como la más grande hecha por un artista contemporáneo mexicano fuera de su país natal.
"El galerista, Kai, fue a México en diciembre, vio los murales mexicanos y me sugirió que hiciéramos una pieza grande como homenaje al muralismo mexicano, pero con mi estilo", señaló el artista en entrevista.
Hasta ahora, Sodi había hecho formatos grandes, pero no más de 2.80 metros, y ahora rebasó la escala humana, algo que al mismo artista le sorprende.
"La importancia es la energía que pueda causar esta materia, y entre más materia y color haya, más energía, como en esta obra", comentó.
La técnica de pintura orgánica de Sodi consiste en usar básicamente un color de pintura y material orgánico para crear relieves "vivos".
Trabaja sin pinceles y brochas y usa materiales como serrín, polvos y fibras de yute, así como pigmentos, pegamento y polvo de fierro, todo sobre tela.
El artista mexicano dijo que esta fascinación por lo orgánico la obtuvo de observar a artistas como Rothko y a Antoni Tapies, quienes hablaban de la intensidad del color y de la energía de la materia, pero que no se atrevían a mezclarla.
"Rothko decía que el color tenía que ser completamente plano, Tapies decía que la materia tenía que ir con su propio color. Si se juntan estas dos, el color intenso con la materia, se va a potenciar", dijo Sodi.
El artista negó querer hacer reproducciones de la naturaleza. Si bien de alguna forma le atraen los bosques, su idea es la casualidad de la vida antes que un realismo natural.
Si habla de corrientes, su obra toma inspiración del expresionismo abstracto, aunque también retoma el arte mexicano por el uso del color y del pigmento.
Sodi, como muchos otros artistas mexicanos, decidió mudarse a Berlín porque considera que es en esta ciudad donde se encuentra el centro de creatividad.
"Berlín es la capital artística, así como Nueva York o París lo fueron el siglo pasado. Los grandes acontecimientos artísticos están pasando aquí. Además creo que la ciudad es preciosa y muy amable", comentó.
Organic Blue se estará mostrando hasta el 20 de junio en Berlín junto con otros cuadros del artista.(Yaotzin Botello /Agencia Reforma)
ASÍ LO DIJO
Es una obra que trata de ser muy casual, el resultado es impredecible. No sabes cómo va a reaccionar los materiales orgánicos, por más que uno los conozca, acaban haciendo lo que ellos quieren.
Se vuelven una pieza natural".
Bosco Sodi
Pintor